¿Cómo superar patrones de autosabotaje en el trading? ¿Cómo pueden afectar las creencias limitadoras en los resultados de la actividad inversora? ¿Cuáles son las raíces de una personalidad insegura, temerosa tanto de perder dinero como de ganarlo?

A raíz de un artículo mío, Enrique sintió verdadero interés en conocer qué tenía que ver su pasado de niño y de adolescente con el techo en ganancias que experimentaba sistemáticamente. Se puso en contacto conmigo. Tuvimos primero una sesión aclaratoria, le hice una propuesta y pronto empezamos a trabajar juntos en un programa de psico trading.

¿Cuál era su problema, que le desesperaba? Sus resultados promedios en su actividad inversora en el mercado de futuros se parecían mucho al dibujo de un electrocardiograma. Subía por efecto de operaciones ganadoras, para inmediatamente bajar. Sus ganancias logradas con tanta atención y esfuerzo, terminaban absorbidas por las pérdidas, más rápidas en producirse. Enrique se sentía muy desconcertado.

Una de las primeras fases de un programa de psico trading es el autoconocimiento, para detectar “patrones de conducta” repetidos a lo largo del tiempo. Uno de los test más eficaces para detectar la personalidad dominante es el “Eneagrama”. A través de las respuestas en pares de preguntas, se va configurando un “mapa” de comportamiento en diversas situaciones de la vida.

Según la psicología, los niños reciben, hasta los 6 o 7 años, una visión del mundo adaptada a los conocimientos, experiencias, creencias y carácter de los padres, o personas con más influencia para ellos. De todas las infinitas respuestas a los retos de la vida, cada niño va siendo educado en un campo acotado de potenciales soluciones. La historia personal de cada padre o madre, de cada adulto que está en contacto con los niños, va impactando en el cerebro de éstos, como si de unas semillas se trataran. Cuando las semillas se han asentado firmemente y empiezan a germinar, las respuestas al ambiente de los niños son resultado previsible, porque forman un “patrón de conducta”.

“Puedo o no puedo”, es “fácil o difícil”, “hay dinero o no”, “tienes permiso para mostrar tus emociones o reprímelas”, “eres una persona valiosa” o “no vales nada”, “confía en la vida” o “no te fíes de nadie” son algunos ejemplos de estas semillas-creencias.

Después de hacer el test de personalidad a través de la eficaz y fiable herramienta “Eneagrama” Enrique manifestó, con sus respuestas, contratadas con él en una larga entrevista, el comportamiento adaptativo y reprimido de un “pacificador” el eneatipo 9. Veamos cuales son las características dominantes:

“El tipo 9 se convierte en un individuo dueño de sí mismo sintiéndose autónomo y realizado: con gran ecuanimidad y satisfacción. Profundamente receptivo y poco cohibido, emocionalmente estable y pacífico. Optimista, apaciguador, apoyador de los demás. Paciente bonachón, modesto, una persona genuinamente agradable.

Humilde, se acomoda demasiado a los demás, aceptando roles y expectativas convencionales. Inofensivo demasiado indolente, olvidadizo e indiferente. Desligado pasivo y complaciente. Comienza a minimizar los problemas para apaciguar a los demás, tornándose fatalista y resignado, como si no se pudiera hacer nada para cambiar las cosas.

También puede ser demasiado reprimido, poco desarrollado y acomodaticio. No quiere ver los problemas: se vuelve obstinado, disociándose de todos los conflictos. A la larga no puede funcionar: se convierte en un individuo desorientado, despersonalizado y catatónico. Posibles personalidades múltiples”

 Fuente “Código Ramon Radillo, psicólogo clínico”.

¿Cómo influye este tipo de personalidad en la actividad inversora? Ten en cuenta que la persona eneatipo 9 “Conciliadora” ha reprimido lo que siente, intentando adaptarse a las expectativas del ambiente. En su versión menos desarrollada emocionalmente, se siente insegura, no valiosa ni merecedora de todo lo bueno que tiene la vida para darle.  Este rasgo le hace estar como escondida, en segundo plano. Tiene tanto miedo al fracaso como al éxito.

Cuando de fondo hay una personalidad así, la actividad inversora se manifiesta con ganancias y pérdidas alternadas. El inversor invierte para no perder, su juego no es ganador. Limita tanto las perdidas, con el stop loss, como las ganancias, con un stop profit estrecho y limitado. ¿Los resultados? La cuenta tiene un vaivén con juego “cero”, salvo un tema importante: las comisiones que cobra el bróker cada vez que hace una operación restan de la cuenta. Incluso si el inversor equilibra sus resultados con iguales ganancias que las perdidas, el resultado es negativo por el impacto de las comisiones en las operaciones de compra y venta bursátiles. A más operatoria, más comisiones. ¿Cómo revertir la situación? Veamos.

En el campo de la medicina “un buen diagnóstico es la base de un buen tratamiento”. Igual ocurre con el psico trading. Una vez detectado y admitido el patrón de conducta y personalidad de Enrique, la estrategia a seguir tuvo en cuenta estos pasos:

  • Implementar un plan de trading que tuviera como objetivo una operatoria eficiente y consistente. Esto significó efectuar pocas operaciones, muy bien pensadas y diseñadas, que tuvieran como consecuencia el efecto “perdida asimétrica”, es decir, arriesgar 1 para ganar 10.
  • Llevar una gestión del riesgo adecuada a su situación personal y económica.
  • Llevar un diario de trading incorporando los pensamientos y sentimientos experimentados en cada operación, tanto de entrada como de salida del mercado, con especial atención al miedo a perder, el miedo a ganar.
  • Registrar las consecuencias positivas y negativas de esta conducta, día a día, y su impacto en el aprendizaje de la actividad inversora.
  • Centrarse en un solo mercado, un solo producto o índice, hasta conocerlo a fondo, a través del tiempo.
  • Elegir una temporalidad en la que Enrique se sintiera más confortable, más seguro, para fomentar su fortaleza de análisis y en su psiquis se fueran implantando “experiencias de éxito inversoras”.
  • Reforzar la identificación de sus emociones y sentimientos, tanto en el trading como fuera de ellos. ¿Qué estoy sintiendo ante esta situación? ¿Qué es lo que deseo que suceda? ¿Qué tengo que poner de mi parte para lograr los resultados que quiero? ¿Cómo puedo asumir pequeños riesgos sin que mi seguridad intrínseca se vea afectada?

Después de unos pocos meses de entrenamiento de su inteligencia emocional (autoconocimiento, manejo de las emociones, autorregulación de los impulsos, etc.) Enrique se sintió mucho más feliz, seguro de sí mismo, la impulsividad que manifestaba en la sobre operatoria bursátil empezó a reducirse, gracias a la autovaloración, la autoconsciencia de sus fortalezas y sus áreas de mejora. Su cuenta paulatinamente empezó a crecer, de forma consistente.

“Una inversión en conocimiento paga el mejor interés. Cuando se trata de invertir, nada valdrá más que educarse a sí mismo. Benjamin Franklin

Rosa Estañ Homs

Mentora&Coach Profesional y Financiero

Fundadora y CEO de Escuelaesmeralda.org